Hoy hablaremos de cosas que, a primera vista, parecerían no tener nada que ver: el hígado, ese órgano que hemos comido, temido y cargado de simbolismos; el rey Herodes, constructor brillante y tirano enfermizo, cuya mala fama quedó pegada para siempre al relato de la Navidad; Alfonso Reyes, el “regiomontano universal” que hizo de la inteligencia mexicana un órgano vital de la cultura en español; y el fruitcake, ese pastel de frutas al que unos veneran como tesoro navideño y otros tratan como chiste malo.Vamos a cruzar historia, mito, literatura y cocina para descubrir cómo el cuerpo, el poder, la memoria y la Navidad se encuentran en nuestros platos, en nuestros libros y en nuestras fiestas.