Hoy hablaremos de las naranjas, esa fruta común que esconde rutas culturales y nos sorprende en invierno; de Frederick Fleet, el vigía que pudo haber evitado el hundimiento del Titanic; de cómo Fausto cambia de forma según la época; y de cómo Robinson Crusoe es una novela claramente colonialista, pero también un relato poderoso sobre soledad, trabajo y supervivencia.
Cuatro historias distintas, un mismo hilo; cómo lo ‘normal’: comer, mirar o desear, se vuelve fascinante cuando entendemos de dónde viene y qué ha significado para la cultura.