Hoy hablaremos de la cena de los Premios Nobel en Estocolmo, con su gran banquete y su desfile de postres; el santuario de la Virgen de Ocotlán en Tlaxcala, con su manantial, sus retablos dorados y su curiosa similitud con la Virgen de Guadalupe; y “El Periquillo Sarniento”, el pícaro novohispano que nos hace reír mientras critica a su época. ¿Qué tienen en común un banquete elegante, una virgen barroca y un pícaro literario? El “Pensador Mexicano”, José Joaquín Fernández, Stephen KIng y su terror cinematográfico.