Simón, un conejito inquieto, no podía resistir la tentación de comer zanahorias verdes antes de que maduraran. A pesar de las advertencias de sus amigos, un día comió demasiadas y sufrió un fuerte dolor de estómago. Tras recibir ayuda de su mamá, Simón aprendió la importancia de la paciencia y decidió esperar a que las zanahorias estuvieran listas. Desde entonces, vivió feliz y saludable en su huerto.

Juanito aprende a decir gracias - Cuentos para niños
01:34

Tino aprende a se amable - Cuentos para niños
01:26

Carlitos se lava las manos - Cuentos para niños
01:49