Carlitos, un niño travieso, disfruta jugar en el parque sin lavarse las manos. Ignora la presencia de gérmenes invisibles que lo hacen enfermar. Tras un malestar, su madre le enseña la importancia de lavarse las manos. Al hacerlo, los gérmenes desaparecen y Carlitos aprende a cuidar su salud. Desde entonces, se lava las manos regularmente, disfrutando de su nueva rutina de higiene.



