Tino, un dinosaurio en la escuela Jurásica, se burlaba de sus amigos, el diplodocus y el triceratops. Un día, se dio cuenta de que nadie quería jugar con él y se sintió solo. Pina, un pterodáctilo, le explicó cómo sus bromas herían a los demás. Arrepentido, Tino se disculpó y prometió ser un mejor amigo. Aprendió que la amabilidad es más divertida y, desde entonces, respetó a todos en la escuela.

Simón aprende a ser paciente - Cuentos para niños
01:25

Juanito aprende a decir gracias - Cuentos para niños
01:34

Carlitos se lava las manos - Cuentos para niños
01:49