En 1959, nueve excursionistas murieron en circunstancias inexplicables en los montes Urales, en la Unión Soviética. Su tienda fue encontrada abierta desde adentro. Algunos huyeron sin ropa adecuada hacia temperaturas extremas. Otros presentaban lesiones difíciles de explicar. La investigación oficial cerró el caso sin una respuesta concluyente. Décadas después, sigue siendo uno de los misterios más analizados del siglo XX.