En 2014, Lars Mittank, un joven alemán, fue captado por cámaras de seguridad en un aeropuerto de Bulgaria. En las imágenes se lo ve nervioso, mirando a su alrededor, como si alguien lo estuviera siguiendo. De repente, deja sus pertenencias, corre fuera del edificio y desaparece. Nunca volvió a ser visto. A pesar de la difusión del video y las investigaciones posteriores, su paradero sigue siendo desconocido.