Año 201 a.C. La Roma que emerge de Zama ya no es una república de granjeros austeros. Es una bestia hambrienta inundada de plata hispana y ambición desmedida que ha sembrado, sin saberlo, la semilla de su propia destrucción.
En este primer episodio del año analizamos su transformación preparamos las naves para el próximo objetivo: Macedonia. Hay una deuda pendiente con Filipo V.