Si alguien los persigue, no lo maldigan; al contrario, bendíganlo. Si alguien se alegra, alégrense con él; si alguien está triste, acompáñenlo en su tristeza. Vivan en armonía unos con otros. No sean arrogantes, sino traten como iguales a la gente humilde ¡y no se hagan como que lo saben todo! Nunca le paguen a nadie mal con mal. Al contrario, busquen hacerles el bien a todos. Procuren, en lo que les sea posible, estar en paz con todo el mundo. Queridos hermanos, nunca tomen venganza sino déjensela a Dios, porque así está escrito: «A mí me corresponde vengarme. Yo le daré su pago a cada quien, dice el Señor». Y también está escrito: «Dale de comer a tu enemigo si está hambriento; y si tiene sed, dale de beber. Así se avergonzará de lo que te ha hecho». No te dejes, pues, vencer por el mal, sino vence el mal haciendo el bien. // Romanos 12:14-21
Escrito por el Capitán José Valentín

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