La verdadera base de nuestro valor no se encuentra en las cosas de este mundo, sino en nuestra correcta relación con Dios, la cual es posible sólo mediante la Fe en Cristo y los dones que nos ha otorgado el Espíritu. En Cristo y gracias a Cristo, somos de infinito valor para Dios.
Escrito por la Teniente Coronel Pina de Góchez