Jesús enfrentó presiones, críticas y angustias, pero también nos dejó el mejor ejemplo de cómo cuidar de nuestras emociones, orar, descansar, agradecer, disfrutar la vida, vivir en comunidad y guardar silencio en el momento oportuno. Si hoy te sientes abrumado, sin rumbo o con el corazón cansado, acompáñanos y descubramos juntos en la luz de la Palabra cómo Jesús se cuidaba y cómo nos enseña a hacerlo también a nosotros.
Escrito por el Capitán Carlos Solís