Dios no trabaja con familias perfectas; trabaja con familias dispuestas. Así que si tu hogar tiene desafíos, no pierdas la esperanza. Dios puede tomar incluso nuestras imperfecciones… y convertirlas en el lugar donde Su amor se aprende, se practica y se transmite.
Escrito por Mercy Cosme

Hasta que te rindas
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Viste tu corazón de bondad y transforma tu entorno
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El Silencio de Dios
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