En medio del ruido, Dios nos encuentra en la quietud. Él no compite con nuestro caos; nos espera en el descanso. Y allí, cuando dejamos de luchar, nos recuerda que no estamos solos. Así que detente (quédate quieto) Dios está presente. Y aun en el silencio, Dios pelea por ti.
Escrito por Mercy Cosme

Lo que fue, fue… ahora vive lo que Dios preparó para ti
01:05

La obediencia abre el camino hacia la libertad
01:05

El poder de una oración clara, sencilla y directa
01:05