Iker empezó a programar a los 8 años construyendo mundos en Minecraft y desarrollando pequeños proyectos. Hoy tiene 12 años y ha creado una aplicación de inteligencia artificial pensada para ayudar a su hermano pequeño, Marcos, que tiene TDAH.
Junto a su padre, Iker vio en la IA no un juguete ni un buscador de respuestas, sino una herramienta útil y concreta: un tutor personalizado capaz de acompañar a niños con trastorno del espectro autista, dificultades de atención o necesidades de regulación emocional y habilidades sociales.
En el Día del Autismo, José Manuel Trapero Díez y Andrea, Marcos e Iker Trapero Rodríguez nos cuentan su historia.
CRÉDITOS
Si tienes quejas, dudas o sugerencias, escribe a defensora@elpais.es o manda un audio a +34 649362138 (no atiende llamadas).

¿Por qué hemos tardado 50 años en volver a la Luna?
18:50

Netflix contra YouTube: ¿solo puede quedar uno?
18:46

Amor y sexo con desnivel
28:34