Seguro que te han aparecido en redes sociales: caras hermosas que cantan con un vozarrón impresionante sin mucho esfuerzo. Parecen reales pero no lo son. Son artistas hechos con Inteligencia Artificial. “No es que sea mala persona, es que ya no aguanto ni una”, canta Nyla Stone, una de las que se ha hecho viral este año. Pero no es la única. De hecho, son tantas que Spotify, la plataforma sueca de streaming, ha anunciado que empezará este mes a identificar a aquellos perfiles de artistas que no son reales con la etiqueta “persona IA” y dejará de recomendar sus canciones en sus playlists. Una respuesta a quienes critican que estos artistas le están quitando el puesto a músicos reales, que tardan años en producir lo que la IA imita en segundos.
“Es música hecha con una instrucción, un prompt que se le da a una IA. Se le pide una canción, varias canciones, o un álbum entero, incluso. Con un esfuerzo mínimo se puede hacer música, se puede subir a Spotify y ganar dinero”, cuenta el periodista Pablo G. Bejerano en este episodio de Hoy en EL PAÍS.
Eso también quiere decir que una misma persona puede producir canciones bajo el paraguas de varios artistas diferentes, como es el caso de Manuel Valencia, director creativo de Anymal Media, una firma colombiana que diseña estrategias de marketing para artistas reales, como Aitana o Sebastián Yatra. Él ha fundado ahora Críptica, una discográfica que solo maneja artistas creados con IA: “Al quitar el obstáculo del ser humano podemos ser un poco más arriesgados a la hora de hacer propuestas artísticas, o propuestas culturales, o propuestas de mercado”, explica. Ahora mismo manejan cerca de 18 creaciones diferentes.
“Nuestros personajes representan unos arquetipos atractivos, como es el caso de nuestro artista más exitoso Saúl del Río”, comenta Valencia en relación al perfil que tiene más de 500,000 oyentes mensuales en Spotify. “Al tener música que habla de un paradigma romántico devoto e infinito, y que además lo ves en un empaque de un hombre absolutamente guapo, pues se convierte en una fantasía femenina muy aspiracional”, admite.
Sobre ese tipo de artistas, la cantante malagueña Anni B Sweet, que estrenará nuevo disco en octubre, dice: “Lo que más me preocupa es que estamos llamando ‘artista’ a algo que no es una persona. No tiene historia, no ha vivido nada, no tiene nada que contar, no tiene una necesidad de expresarse. Para mí la música no es solamente el sonido que sale de los altavoces. A mí también me importa lo que hay detrás”.
En este episodio, además, Cristina Perpiñá-Robert, directora general de la SGAE (la Sociedad General de Autores y Editores), explica cómo funcionan los derechos de autor en estas canciones y los planes de la Sociedad para defender los derechos de los músicos frente a esta nueva competencia.
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