Cuando Argentina está a punto de cumplir 40 años de democracia, más que de política se habla, para bien y para mal, de Cristina Fernández de Kirchner. Son muchos los mensajes que circulan en redes sociales que aluden a que el intento de asesinato que tuvo lugar el 1 de septiembre fue un montaje para devolverle popularidad a la vicepresidenta y tapar las acusaciones de corrupción que pesan contra ella. Federico Rivas Molina, corresponsal de EL PAÍS en Argentina, explica por qué hay argentinos que no creen a la política.

¿Qué sabemos del apagón un año después?
18:33

¿Puede el nuevo plan de vivienda cambiar algo de verdad?
14:33

Javier Cercas: “EL PAÍS no solo tolera mis textos contra su línea editorial, sino que los estimula”
53:03