La concepción de la circulación de Fontan marcó un antes y un después en el manejo de los niños con cardiopatías congénitas que sólo cuentan con un ventrículo funcional.
Desarrollada en las décadas de los 60 y 70 por los doctores Fontan y Kreutzer, esta técnica revolucionaria consiste en una paliación por estadios que permite separar las circulaciones pulmonar y sistémica: el ventrículo único queda destinado a la circulación sistémica, mientras que la circulación pulmonar se transforma en un circuito pasivo. Esta estrategia reduce la sobrecarga del ventrículo y evita tanto la cianosis como el hiperaflujo pulmonar. Sin embargo, su fisiología conlleva complicaciones propias.
¿Cuáles son esas complicaciones y qué retos clínicos supone el seguimiento de estos pacientes? Teresa Segura revisa estas cuestiones con las cardiólogas Pastora Gallego y Raquel Prieto y el hepatólogo Luis Téllez.