A veces cuesta mucho avanzar. Pero la rueda no para y parece que tenemos que seguir su ritmo incluso cuando sentimos que no podemos dar más. Es en esos momentos en los que estamos al límite cuando florecen las heridas emocionales que tanto pueden llegar a condicionarnos, y la combinación que hacen todos estos factores juntos no suele ser una buena noticia.
En este episodio, María Esclapez conoce varios de vuestros casos para mostrar cómo podemos aprender a lidiar con esas sensaciones tan complicadas.

Infidelidad y autoestima
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