Cuando era niña, Rosa Julia Leyva jugaba entre los campos de amapola, una planta que su madre llamaba la "flor del diablo". Años después, cuando el narcotráfico invadió su pueblo en Guerrero, México, Rosa Julia finalmente entendió a lo que refería su madre.

La ciudad de la memoria y otras historias del Perú
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Antología centroamericana
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Antología colombiana
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