El Espíritu Santo es nuestro divino Ayudador en la oración, que intercede por nosotros cuando no encontramos las palabras adecuadas.

Al llevar los unos las cargas de los otros I
24:30

Al permitir que Dios lleve nuestras cargas II
24:30

Al permitir que Dios lleve nuestras cargas I
24:30