Tras hacer un juramento de por vida, Ezequiel y el resto de chicos se convierten en soldados al servicio de la banda en un escenario de drogas, violencia y robos.
En este segundo episodio, daremos un paso más al interior de las bandas. Descubriremos el peso de no poder fallar a las cuotas mensuales. Los hurtos y el menudeo se convertirán en una nueva forma de vida. Los machetes, las pistolas y la sangre como un telón de acero permanente. Y de fondo, el miedo. Siempre el miedo. Miedo a que te atrapen ‘los otros’ y miedo al castigo de ‘los tuyos’.
Para más información, visita la web del podcast "Para que llore mi madre que llore la tuya: una historia de bandas latinas"

[Extra. Entrevista con Carlos Hidalgo. Los medios ante el espejo]
25:59

Episodio 6 - La cárcel, el hospital o el cementerio
29:59

Episodio 5 - La novia del soldado
23:27