La adicción no es sólo un mal hábito, es una afección crónica que a menudo requiere apoyo, terapia, y en el peor de los casos, tratamiento médico. Reconocer el tipo de adicción es un primer paso crucial hacia la recuperación. En términos espirituales se llama el arrepentimiento… reconocer el pecado y pedir, entregarlo al Señor y decidir cambiar.
Escrito por el Pastor Nelson Colón