«Por tanto, si sienten algún estímulo en su unión con Cristo, algún consuelo en su amor, algún compañerismo en el Espíritu, algún afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento. No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás». Filipenses 2: 1-4
Escrito por el Mayor Gabriel Elías

La verdad debajo de las sábanas
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Un legado de Valentía, Gentileza, Lealtad e Integridad para la eternidad
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Integridad, el cimiento invisiblemente fuerte del carácter cristiano
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