Porque Yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y Yo los escucharé. Me buscarán, y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. Jeremías 29:11-14