En el cuarto episodio de Leyendas del Mundial, viajamos a Pulheim, una ciudad tranquila cerca de Colonia, para contar la historia de Florian Wirtz: el chico que debutó en la Bundesliga a los diecisiete años, que sufrió una rotura de ligamentos en plena explosión y que volvió más brillante que nunca para convertirse en el motor del Bayer Leverkusen campeón invicto y en la gran esperanza de una Alemania que lleva demasiado tiempo buscando recuperar su lugar en lo más alto del mundo. Un episodio sobre la creatividad, la resiliencia y lo que significa cargar con el futuro de una nación en los pies.