Dios detuvo sol y luna para que su pueblo venciera. Así demuestra su dominio absoluto sobre todo lo creado. Hoy también puede detener lo imposible por ti. No hay fuerza ni adversidad que supere su poder. Confía en Él cuando la batalla parezca larga. Dios pelea por ti como peleó por Josué. Que su luz te guíe y te dé victoria. Recuerda: con Dios, nada es imposible.
Escrito por Mercy Cosme