No necesitas tener todas las respuestas. Sólo puedes decir: «Señor, quiero caminar en más amor, más humildad, más fidelidad a Ti». Porque al final, no seremos recordados por lo que defendimos con orgullo, sino por cuánto nos parecemos a Cristo. Y cuando eliges volver, el Cielo te recibe con los brazos abiertos.
Escrito por Mercy Cosme

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