No necesitas tener todas las respuestas. Sólo puedes decir: «Señor, quiero caminar en más amor, más humildad, más fidelidad a Ti». Porque al final, no seremos recordados por lo que defendimos con orgullo, sino por cuánto nos parecemos a Cristo. Y cuando eliges volver, el Cielo te recibe con los brazos abiertos.
Escrito por Mercy Cosme

La verdadera riqueza del Reino de Dios
01:05

Algo original
01:05

La mujer que creyó y cambió su destino
01:05