Romanos 8 nos recuerda: «Nada podrá separarnos del amor de Dios que es en Cristo Jesús». Ni la guerra, ni las dudas ni siquiera nuestros propios errores. Hoy, Él también te está buscando, incluso si ya no crees o no sabes orar, ni creer. Y si te animas a volver, descubrirás que el amor de Dios no se rinde y que nunca se fue.
Escrito por Mercy Cosme