Cuando el artista palestino Mahmoud Alhaj nació se estaban firmando los Acuerdos de Oslo, que teóricamente debían servir para alcanzar la paz entre Israel y Palestina. Era 1993. Tres décadas más tarde, su pueblo está sufriendo una masacre sin precedentes. Y él ha optado por denunciarla, con muchísimas dificultades, a través del arte. Gracias a una red de apoyo sus obras de arte han sido también un vehículo para lograr escapar de Gaza, aunque su familia continúa atrapada allí.
CRÉDITOS
Si tienes quejas, dudas o sugerencias, escribe a defensora@elpais.es o manda un audio a +34 649362138 (no atiende llamadas)

Cómo contar un país | Episodio 3: De la primera bebé probeta a las células madre
28:50

¿Por qué han dimitido más de 100 directores de la enseñanza pública?
20:46

El sumario del 'caso Plus Ultra'
17:08