Al grito de “hay que cazar inmigrantes”, una turba de encapuchados con bates y machetes recorrió durante varias noches las calles de Torre Pacheco, en Murcia. La violencia, coordinada por Telegram, empezó tras una agresión real a un vecino. Y enseguida se avivó con bulos y un vídeo falso que agitó el miedo. Vox no ha condenado los ataques. El PP, que necesita a la ultraderecha en Murcia para sacar adelante leyes clave, guarda silencio. En este pueblo agrícola, muchos de los implicados, tanto víctimas como agresores, son españoles de origen migrante.
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