Triptófano, Omega 3, espirulina... las farmacias, e internet, se están llenando de complementos nutricionales que en ocasiones prometen milagros que no existen. A veces, llegan incluso con indicaciones aparentemente contradictorias. Tomarlos está de moda, se han multiplicado sus ventas sobre todo desde la pandemia. Pero pueden ser completamente inocuos si no nos aconseja un profesional, e incluso dañinos si nos pasamos.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda, si se compra en internet, adquirir estos productos siempre en web oficiales, con identificación fiscal: la horquilla de precios va desde botes de vitaminas por menos de 5 euros hasta botes de 30 cápsulas por casi 300 euros.
CRÉDITOS
Con Daniel Mediavilla, redactor de Salud y Ciencia de EL PAÍS. Interviene Beatriz Collado, vocal de Alimentación y Nutrición del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid.

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