El 7 de marzo, el Gobierno sirio impuso el toque de queda en las provincias costeras de Latakia y Tartus para controlar la mayor insurrección a la que se ha enfrentado enfrenta desde la caída del régimen de Bachar el Asad el pasado diciembre. Desde ese día se calcula que hay más de un millar de muertos. En su mayoría civiles alauíes, incluidas matanzas que han conmocionado al país. Aunque el Gobierno ya da por terminadas las operaciones militares, queda por ver cómo va a afectar este episodio a la reconstrucción de un país que acababa de salir 13 años de guerra y 50 de dictadura.
Créditos

“La reacción de las autoridades marroquíes sobre Ceuta me parece vil”
21:33

La Federación pagará la congelación de óvulos de sus futbolistas
14:43

Ceuta, donde todos se sienten desamparados
25:34