En menos de un mes el entrenador de la Roma José Mourinho ha sido sancionado por acosar a un árbitro en la final de la Europa League, el jugador de baloncesto del Barça James Nnaji ha recibido insultos racistas y hay tres imputados por los que escuchó el madridista Vinicius Jr. en el estadio de Mestalla.
Pero también en este mes, en las calles del norte de Madrid, una liga de baloncesto ha cumplido una década combatiendo ese lado oscuro del deporte profesional. Una liga vecinal y gratuita donde jugadores y jugadoras de decenas de orígenes, y sin árbitros, reivindican (y cuidan) los espacios públicos.
La “Escuela de paquets” es la puerta de entrada a esta liga baloncesto cooperativa.
CRÉDITOS

Javier Cercas: “EL PAÍS no solo tolera mis textos contra su línea editorial, sino que los estimula”
53:03

¿A qué está dispuesto el PP para gobernar?
14:30

Historias reales para el Día del Libro
30:37