Empadronarse, es decir, constar ante la administración como vecino de un municipio es una obligación y un derecho. Hacerlo permite solicitar el DNI, renovar el carné de conducir o acceder a ayudas sociales o a asistencia sanitaria. También votar. La teoría es que es algo sencillo de hacer. El problema llega cuando tienes un alquiler informal, resides en una infravivienda o ni siquiera tienes casa.
En esos casos, entidades sociales como Coordinarora Obrim Fronteres, Stop Sida o la Asociación Elkarri Laguntza-Apoyo Mutuo, ayudaban a hacerlo a través de sistemas como el empadronamiento colectivo. Algo que ahora muchos ayuntamientos están dificultando y que lleva a que algunos opten por comprarlo.
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