El miedo a que Putin deje a la Unión Europea sin combustible este otoño ha llevado a Bruselas a pedirnos que reduzcamos nuestro consumo de gas. Además, distintos gobiernos han lanzado sus propios planes de ahorro de energía por lo que pueda pasar. El corresponsal de asuntos globales de EL PAÍS, Andrea Rizzi, nos cuenta cómo estas iniciativas han abierto grietas entre los socios europeos y están generando preocupación entre la población. Tras dos años y medio de pandemia y con los precios subiendo, es polémico pedirles a los ciudadanos otro esfuerzo más. Presenta Ana Fuentes.

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