En la clavada telefónica de hoy llamamos a Jorge haciéndonos pasar por su gimnasio… pero no por una membresía. Supuestamente, hay “quejas” porque los shorts que usa para entrenar están demasiado cortos. Entre reglas inventadas, advertencias incómodas y mucha presión, veremos cómo reacciona Jorge ante esta situación tan absurda como divertida

“Llamó por renta… pero terminó tirando labia”
04:28

“¿Tu barco… nuestro apartamento de lunes a viernes?”
04:30

“Airbnb en problemas: la llamada que Sandra no esperaba”
03:58