En la clavada telefónica de hoy, me hago pasar por entrenador y llamo a un restaurante para reclamar porque el pollo que le vendieron está “afectando” la dieta de mi clienta, Dayanara Torres.
Entre exigencias absurdas, teorías nutricionales inventadas y mucha seriedad falsa, veremos si el restaurante se lo cree… o nos manda a comer ensalada

“¡Raúl salió elegido padrino… sin saberlo!”
04:25

“¡Vamos a pescar una pitón! La llamada más loca”
03:58

“Se busca chismosa profesional… ¡y Julie calificó!”
04:57