En este episodio de La Biblia en un año con el pastor Jack Graham, seguimos a Jeremías en uno de los momentos más oscuros de Judá. El profeta fue golpeado, arrojado a una cisterna y rechazado por su propio pueblo, pero Dios lo libró y lo sostuvo. Mientras Jerusalén caía y el rey Sedequías sufría un destino trágico por no obedecer a Dios, Jeremías permaneció fiel y halló gracia incluso ante los babilonios. Un recordatorio de que, aunque el mundo se derrumbe a nuestro alrededor, Dios siempre es fiel a Su Palabra y sostiene a quienes confían en Él.