La violencia constante en México está generando enfermedades físicas y emocionales, de acuerdo con la neurociencia. Aunque parezca que la gente se acostumbra a las noticias de delitos, el sistema nervioso no puede hacerlo y reacciona como si estuviera en peligro. Tras eventos especialmente violentos, aumentan padecimientos respiratorios, digestivos y dermatológicos. El neurofisiólogo Eduardo Calixto explica estas afectaciones.

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