¿Qué estarías dispuesto a hacer para recuperar un hogar? ¿Hay hogares que merece la pena dejar ir?
La casa de Vicente se salvó de la lava, pero quedó cubierta por la ceniza. Para no perderla de vista bajo un desierto negro, se lanzó a excavar día tras día, sabiendo que al volver, la casa estaría otra vez sepultada. Vicente nos demuestra que un hogar es esfuerzo, y al mismo tiempo, no hay mayor hogar que aquel que te permite descansar.