Se salvó por muy poco de ser una esclava y, a cambio, creó un imperio de la cosmética cuyas ramificaciones aún perduran.
Sarah Breedlove, conocida como Madame C.J. Walker, se benefició de un olfato empresarial inédito para crear hace más de un siglo a partir de un crecepelo una gran empresa con ventas de medio millón de dólares al año y una amplia red de ventas en Estados Unidos y en el exterior.
Clara Ruiz de Gauna, redactora jefe del periódico y autora de la saga sobre los personajes que han hecho historia en el mundo financiero que se publica todas las semanas en EXPANSIÓN, y los redactores del periódico Amaia Ormaetxea y Antonio Santamaría analizan el legado de la primera mujer millonaria de raza negra.

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