Se crió en un orfanato, pero acabó siendo una empresaria multimillonaria gracias a su olfato comercial, su estilo informal y vanguardista, sus diseños rompedores y, sobre todo, su perfume Chanel nº5.
Hija de un vendedor ambulante y de una campesina que murió con apenas 31 años, Gabrielle Chanel se crió entre orfanatos y monjas, pero su hogar durante los treinta últimos años de su vida fue el exclusivo hotel Ritz de París.
Clara Ruiz de Gauna, redactora jefe del periódico y autora de la saga sobre los personajes que han hecho historia en el mundo financiero que se publica todas las semanas en EXPANSIÓN, y los redactores del periódico Amaia Ormaetxea y Nicolás Menéndez Sarriés analizan el legado de la gran revolucionaria de la moda.

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