Pasó de ser ama de casa a dirigir Heineken tras el fallecimiento de su padre en 2002. Aunque delega la gestión diaria, lidera las decisiones relacionadas con el posicionamiento de la marca y la política de adquisiciones y nombramientos clave.
Charlene de Carvalho-Heineken asumió el reto a pesar de su nula formación académica y experiencia en gestión empresarial. Primero, visitó las fábricas del grupo por todo el mundo para conocer los problemas existentes y evaluar el talento en plantilla. Tras este proceso, delegó la gestión diaria de la compañía, pero asumió el liderazgo en cuatro áreas: posicionamiento de marca, solidez financiera, adquisiciones y nombramientos clave.
Más de dos décadas después, Heineken se mantiene como uno de los tres líderes continentales del sector y sus acciones valen un 223% más.
Los redactores del periódico Amaia Ormaetxea y Antonio Santamaría analizan su legado en 'Genios de las Finanzas', un pódcast realizado por Tamara Vázquez y dirigido por Amparo Polo.

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