El 7 de octubre de 1571, el Mediterráneo amaneció cubierto de velas. Más de doscientas galeras cristianas y otras tantas otomanas se preparaban para una batalla que iba a decidir el dominio del mar. Miles de hombres, en su mayoría jóvenes, esperaban la orden de avanzar.
Entre ellos, había un soldado español de tan solo 24 años, dispuesto a cumplir con su deber. Estaba en una embarcación llamada Marquesa, enfermo, con fiebre, y convencido de que aquel día podría ser el último de su vida. Su nombre tal vez les suene: Miguel de Cervantes.

Los genios que revolucionaron el ejército español del siglo XVIII
16:11

Las misteriosas desapariciones de la copa del mundo de fútbol
12:44

Carlos II, un rey no tan hechizado
14:36