La lógica secreta de las malas decisiones
Autoengaño... podría ser la razón real por la que un abogado judío alemán ayudó a poner a Hitler en el poder sellando su destino mortal y el de millones de personas. Un reciente artículo en The Atlantic cuenta la historia de Max Naumann, abogado judío-alemán y veterano condecorado de la Primera Guerra Mundial, quien terminó apoyando públicamente a Hitler, convencido de que la retórica antisemita era una táctica pasajera. Su historia podría hablarnos directamente a nuestro presente. A pesar de retóricas políticas que nos descalifican, apoyamos candidatos. A pesar de saber que ciertas comidas nos hacen daño seguimos comiendo. A pesar de saber que nuestra empresa nos explota, nos quedamos impasibles sirviendo intereses que nos perjudican. Hoy nos atrevemos a usar la definición de estupidez humana del economista Carlo Cipolla. Cipolla decía que el estúpido es quien causa daño a otros sin obtener ningún beneficio; incluso perjudicándose a sí mismo. Bajo esa definición y la confesión del apóstol Pablo de "hacer lo que me perjudica" muchos, desafortunadamente, actuamos estúpidamente. ¿Cómo podemos salir de ese patrón sin sentido de tomar decisiones que sabemos nos hacen daño?