El espíritu de las ideas del pensador francés (padre de la separación de poderes) se pervirtió con la reforma socialista de 1985 por la que el Parlamento pasaba a nombrar a todos los miembros del Consejo General del Poder Judicial. De aquellos polvos, estos lodos: tres años de bloqueo. El PP, que no hizo nada cuando estuvo en el Gobierno, exige que los jueces puedan elegir a los jueces. Hablamos de ello con Manuel Marraco, periodista de Tribunales, y Rafa Latorre, columnista de EL MUNDO.