Hace cuatro años —durante la madrugada del 24 de febrero de 2022— Rusia invadía Ucrania. La guerra iba a durar días, según los planes del Kremlin, pero aquí seguimos hoy. Mientras el conflicto ha ido desapareciendo de los informativos, sobre el terreno se combate bajo tierra, entre drones y ciudades arrasadas. Ucrania resiste, pero el precio a pagar —sobre todo humano— es enorme y, de momento, no tiene final. Lo analizamos con Alberto Rojas, reportero de EL MUNDO en la guerra de Ucrania

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