Hace cuatro años —durante la madrugada del 24 de febrero de 2022— Rusia invadía Ucrania. La guerra iba a durar días, según los planes del Kremlin, pero aquí seguimos hoy. Mientras el conflicto ha ido desapareciendo de los informativos, sobre el terreno se combate bajo tierra, entre drones y ciudades arrasadas. Ucrania resiste, pero el precio a pagar —sobre todo humano— es enorme y, de momento, no tiene final. Lo analizamos con Alberto Rojas, reportero de EL MUNDO en la guerra de Ucrania

María Corina Machado y el pulso de las dos Américas
18:04

Sánchez, ¿peón de China?
19:00

¿Qué supone la regularización masiva de inmigrantes?
17:00