El Gobierno y la Generalitat han puesto las bases para la nueva financiación de Cataluña. La llaman "financiación singular" y significa, sencillamente, romper la caja común y entregar las llaves. Al final, esto ha ido casi siempre de dinero: recaudar todos los impuestos y crear españoles de primera y de segunda, según la comunidad autónoma en la que vivan. Lo analizamos con Alejandra Olcese, periodista de la sección de Economía, e Iñaki Ellakuría, delegado de EL MUNDO en Cataluña

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